Un golden retriever mayor descansa sobre lino color crema con la luz suave de la mañana entrando por la ventana

Diarios en memoria de tu mascota

Porque perder a tu mascota es perder a alguien de la familia.

Un diario guiado en memoria del perro, el gato o el caballo que fue de la familia. Ochenta preguntas suaves para guardar su recuerdo, a tu ritmo.

Encuentra su edición

Perder a un animal es un duelo de verdad.

Cuando muere una persona, el mundo sabe qué hacer. Hay flores y tarjetas, vecinos que se acercan con un táper, días libres en el trabajo. Cuando muere un animal, el mundo suele callarse de la peor manera, como si ese cariño fuera más pequeño. No lo era.

Nadie manda una tarjeta por los paseos que se acabaron, por la silla que se queda vacía, por el silencio en la puerta. Pero tu cabeza sigue escuchando por si vuelve. Eso es amor, no locura.

Un duelo así de grande no es «exagerado». Tiene la forma exacta de lo que compartisteis. Estas páginas simplemente lo reconocen.

Una correa de cuero vacía colgada de un gancho de madera junto a la puerta, con luz suave
La hora a la que salíamos a pasear

Escrito para quien has perdido

No es un diario genérico para mascotas, sino una edición para él o ella. Todas comparten el mismo interior sereno, 80 preguntas repartidas en nueve capítulos, con la portada pensada para el compañero al que recuerdas.

Impreso bajo pedido, 15 × 23 cm, 120 páginas, con el mismo interior sereno de todas las ediciones de Still With Me.

Un gato dormido y hecho un ovillo sobre un cojín de lino marfil, con la luz cálida de la ventana

Los compañeros silenciosos

Un cariño hecho de códigos pequeños

El cariño de un gato vive en las costumbres. La misma hora en la misma ventana, esos sonidos mínimos que solo tú sabías distinguir, el peso que encontraba tus piernas al final del día. Quien nunca aprendió ese idioma a veces lo llama «solo un gato». Estas páginas saben más: los vínculos más callados suelen ser los que más hay que recordar.

Por la pérdida de un gato
Un caballo asoma la cabeza por la puerta desgastada de su cuadra, con luz dorada

Los que te sostuvieron

Una compañía que se mide en años

Un caballo no es una mascota que tuviste. Un caballo es un compañero al que acudías, en todas las estaciones, durante años. La cuadra conocía tus pasos; la puerta del box conocía su cabeza. Cuando falta, la pérdida se mide en kilómetros recorridos y en mañanas silenciosas, y casi nadie fuera de la cuadra lo entiende. Este diario sí.

Por la pérdida de un caballo

Nueve habitaciones para su recuerdo

Sin fases. Sin plazos. Sin «pasar página». Los capítulos son habitaciones en las que puedes entrar en el orden que quieras y de las que puedes salir cuando lo necesites.

  1. IEmpezar con calma
  2. IILa vida que compartimos
  3. IIILas cosas pequeñas
  4. IVSu historia
  5. VVosotros dos
  6. VILo que queda
  7. VIILos días delicadosopcional, para las páginas más difíciles
  8. VIIIConservar su mundo
  9. IXCartas y vínculo continuo

Los días delicados es una habitación aparte, opcional, para esa decisión para la que nadie te prepara. Puedes saltártela entera: se quedará ahí, esperando, sin preguntar.

Una mano apoyada con suavidad en el pelo del lomo de un perro, con la luz cálida de la ventana

De estas páginas

«¿Qué recuerdan tus manos: su tacto, su peso contra ti, su calor?»
«¿Dónde lo sientes más cerca: una habitación, un camino, un prado, una silla?»
«Los sonidos que hacía, los que distinguías entre todos los demás sonidos de la casa.»
Un collar de cuero gastado con una chapa de latón sobre lino color crema, junto a unas ramitas secas de paniculata

Para quien regala

Si eres tú quien lo regala

Cuando alguien a quien quieres pierde a su animal, el mundo suele callarse de la peor manera. No digas «solo era un perro». Di: cuéntame cómo era.

Hay quien envía uno de estos diarios cuando muere el animal de alguien cercano; llega sin plazos y no le pide nada a quien lo recibe.

Mira las cuatro ediciones

Para las personas que también echas de menos

Estas ediciones para mascotas conviven con dieciséis ediciones de Still With Me dedicadas a las personas que perdemos: una madre, un padre, un marido, un amigo. El mismo interior sereno, escrito para esa relación.

Preguntas, acogidas con calma

Lo que suele preguntarse la gente que llega hasta aquí, respondido como se lo responderíamos a una amiga.

¿Es normal sentir tanto dolor por la muerte de una mascota?

Sí. La investigación muestra de forma constante que el duelo por la pérdida de un animal de compañía puede ser tan profundo y tan duradero como el duelo por una persona. Para algunas personas es la pérdida más dura que han vivido. Lo que lo hace más pesado es que el mundo rara vez lo reconoce. Tu duelo es proporcional a tu cariño y merece un lugar.

¿Qué es un diario en memoria de una mascota?

Un diario guiado para recordar a un animal que fue de la familia. Las ediciones para mascotas de Still With Me reúnen 80 preguntas suaves repartidas en nueve capítulos: desde el día en que os conocisteis hasta las rutinas que compartíais, los sonidos que hacía y las cartas que puedes seguir escribiéndole. No hay un orden que seguir ni plazos que cumplir.

¿Qué se escribe en un diario de duelo por una mascota?

Todo lo que quieras conservar: sus nombres y sus motes, el recibimiento en la puerta, el paseo de cada mañana, lo que recuerdan tus manos. Las preguntas son invitaciones, no deberes. Puedes saltarte cualquier página y volver a ella meses después, o no volver nunca.

¿Este diario habla del Puente del Arcoíris?

Hay quien encuentra un gran consuelo en el Puente del Arcoíris; a otras personas no les encaja con lo que creen o sienten. Este diario no te pide que imagines ningún después concreto: solo que recuerdes lo que fue real. Las dos formas de vivir el duelo caben aquí.

Un sendero de hierba vacío que cruza un prado suave a la hora dorada, con una niebla ligera levantándose

La luz permanece.

Era de la familia. Tu duelo ya lo sabe; estas páginas simplemente lo reconocen.

Encuentra su edición