Nuestra historia

Nuestra historia

Still With Me nació de una madre a la que no tuvimos tiempo suficiente de conocer.

Una mujer escribe en el diario Still With Me en una mesa iluminada por el sol, con una vela conmemorativa al lado
El diario que empezó en la mesa de nuestra cocina.

Dónde empezó todo

Mi mujer perdió a su madre siendo aún muy joven, demasiado joven para perder a la persona que la conoció primero y durante más tiempo. Ese duelo tiene algo particular: no solo echas de menos a la persona, echas de menos todos los años que teníais por delante. Las conversaciones que nunca ocurrieron. Los consejos que ya no puedes pedir.

«No solo echas de menos a la persona: echas de menos todos los años que teníais por delante.»

El miedo silencioso

En los años siguientes notamos algo silencioso y aterrador. La memoria se desdibuja. No de golpe: poco a poco. El sonido exacto de su voz. La manera en que decía ciertas cosas. Esos detalles pequeños y corrientes que nunca se te ocurre apuntar, porque das por hecho que jamás podrías olvidarlos. Y un día vas a buscar uno y ya no está del todo ahí.

Para quienes vienen después

Había algo más. Ahora tenemos hijos. Puede que algún día ellos tengan los suyos. Llevarán su nombre, quizá su risa, y un día preguntarán por la abuela que nunca llegaron a conocer. No queríamos dejarles solo una fotografía y un puñado de historias a medio recordar. Queríamos darles a ella misma: cómo hablaba, qué amaba, aquello que la hacía ser quien era.

Primer plano de una mano escribiendo en el diario, junto a una cita enmarcada y una vela encendida

Así que empezamos a escribir

Así que empezamos a escribirlo. Todo. Y de aquellas páginas nació Still With Me: un diario guiado para guardar la memoria de una sola persona, para que no tenga que vivir únicamente en la parte de nosotros que olvida.

Lo que la escritura nos devolvió

Al escribir ocurrió algo que no esperábamos. Poner las cosas en palabras, despacio, una página cada vez, le dio al duelo un lugar adonde ir. No vamos a prometerte que un libro cure nada; nada lo hace de forma limpia, y quien diga lo contrario no ha estado donde tú estás. Pero sentarse con los recuerdos, en lugar de protegerse de ellos, resultó ser su propio consuelo silencioso.

«Una forma de vivir el duelo que no era volver a perderla, sino mantenerla cerca.»

Una persona, una edición

Cada edición está dedicada a una sola pérdida: una madre, un padre, una pareja, alguien cuyo lugar en tu vida no cabe en una sola palabra. Porque no hay dos personas iguales y ninguna merece quedar en segundo plano. Dentro, unas ochenta preguntas suaves te ayudan a recoger lo que no quieres perder: los detalles, las historias que solo tú conoces, lo que aún te gustaría decir. Hay sitio para las lágrimas y sitio para alguna sonrisa. No hace falta que sepas escribir. Solo hace falta que llegue tu momento, a tu ritmo.

Hecho para durar

Son 120 páginas, impresas en papel de calidad y encuadernadas para durar: un libro para conservar, no unos folios impresos. Algo que un nieto pueda abrir dentro de treinta años y, página a página, conocer a alguien a quien nunca pudo conocer.

Si tú también estás aquí

Si estás aquí, puede que tú también hayas perdido a alguien. Lo sentimos mucho. Sea lo que sea lo que recuerdas, y por lejos que quede, tus recuerdos merecen guardarse. Esto no tiene calendario, y nunca es tarde para empezar.

Todo esto empezó como nuestra manera de asegurarnos de que una madre nunca se fuera del todo: de que se la pudiera seguir conociendo, y queriendo, por personas que jamás tuvieron ocasión de conocerla. Ojalá haga lo mismo por la persona a la que tú quieres. Su historia sigue siendo tuya, para guardarla y para transmitirla.

— Still With Me

Algunas preguntas que nos llegan

Antes de empezar

¿Para quién es Still With Me?

Para cualquiera que recuerde a alguien que ha perdido: una madre, un padre, una pareja, un hijo o un amigo, tanto si la pérdida fue reciente como si ocurrió hace muchos años. No hace falta que sepas escribir; solo hace falta que llegue tu momento, a tu ritmo.

¿Es Still With Me un buen regalo de condolencia?

Sí. Mucha gente regala Still With Me como muestra de pésame: una forma delicada y duradera de decirle a quien está en duelo que la historia de su persona importa. Cada edición lleva el nombre de una pérdida concreta, así que puedes elegir la que encaje.

¿Escribir un diario de recuerdos ayuda en el duelo?

A mucha gente le ayuda. Poner los recuerdos en palabras, despacio y a tu ritmo, le da al duelo un lugar adonde ir. Still With Me te acompaña con unas ochenta preguntas suaves, aunque es un objeto para conservar, no una terapia, y nunca sustituye a la ayuda profesional.

¿Qué hay dentro del diario?

120 páginas y unas ochenta preguntas guiadas repartidas en nueve capítulos, impresas bajo pedido en Estados Unidos en papel de calidad y encuadernadas para durar.

Cada edición empieza por una persona

Empieza su historia, a tu ritmo.