Una fotografía guarda una cara. Un diario guarda una historia. Pero la voz… la voz es lo primero que tenemos miedo de olvidar.
Hacemos diarios guiados de recuerdos, impresos para conservarse. Ahora estamos explorando un acompañante discreto: una página privada de recuerdos ligada a tu diario, un lugar donde un mensaje de voz, una grabación o un puñado de fotografías puedan vivir a salvo, junto a las páginas escritas.
- Privada por defecto: solo pueden verla las personas a las que tú invites.
- Tuya para siempre: todo descargable, siempre y gratis.
- Conservada, nunca simulada: guardamos únicamente grabaciones reales. Nunca usaremos inteligencia artificial para recrear la voz de un ser querido. Ni ahora, ni nunca.
Algo así solo debería existir si de verdad ayuda. Todavía no está construido, y no lo construiremos a menos que la gente nos diga que le importaría. Sin trucos de lista de espera ni reservas anticipadas: solo una pregunta honesta.