El Diario

September 24, 2026 · Equipo de Still With Me

Cómo llevar el duelo por la muerte de una madre


Buscamos «superar» el duelo porque queremos que termine. Pero el duelo por una madre no funciona así: no se supera como una gripe, se aprende a llevar. Con el tiempo no duele menos cada día, duele distinto, y aparecen ratos en los que vuelves a respirar. Esto es lo que suele ayudar en ese camino, sin fórmulas mágicas.

¿Cuánto dura el duelo por una madre?

No hay un plazo. Perder a una madre suele ser una de las pérdidas más hondas porque es, para muchos, el primer vínculo de la vida. Los primeros meses son los más crudos; después el dolor no desaparece, se integra. Aniversarios, cumpleaños y fechas señaladas pueden reavivarlo años después, y eso es normal, no un retroceso.

Qué ayuda de verdad

  • Nombrarla. Hablar de ella, decir su nombre, contar sus historias. El silencio no protege; suele pesar más.
  • Rituales pequeños. Encender una vela, cocinar su plato, visitar un sitio suyo. Dan al recuerdo un lugar y una hora.
  • Escribir. Poner en palabras lo que sientes y lo que recuerdas alivia la presión y, además, conserva su voz. Muchas personas lo hacen en un diario guiado para la pérdida de una madre, con preguntas que acompañan cuando la página en blanco intimida.
  • Pedir ayuda. Familia, amigos o un profesional. Si la tristeza te bloquea la vida diaria durante mucho tiempo, un psicólogo especializado en duelo puede acompañarte.

Lo que no ayuda (aunque te lo digan)

«Tienes que ser fuerte», «ya toca pasar página», «al menos vivió muchos años». Son frases bienintencionadas que suelen hacer sentir peor. No hay un calendario que cumplir ni una forma correcta de sentir. Tu duelo es tuyo.

Cuidarte también es parte del duelo

Dormir, comer, salir a caminar. Parece poco cuando el mundo se ha roto, pero el cuerpo también hace duelo. Cuidarlo no es olvidarla; es sostenerte para poder recordarla.

No se trata de dejar de echarla de menos, eso quizá no pase nunca, y está bien. Se trata de que quepa contigo de una forma más suave. Su voz, sus consejos, su manera de quererte: nada de eso se pierde por avanzar. Sigue contigo, en lo que recuerdas y en lo que eres.

Escrito en voz baja, para quien lleva a alguien consigo.