¿Qué es el puente del arcoíris? ¿Y si a ti no te encaja?
El puente del arcoíris es un texto anónimo de los años ochenta: un prado justo antes del cielo donde los animales que han muerto esperan, sanos y jóvenes otra vez, a la persona que los quería. No pertenece a ninguna religión. A unas personas las consuela y a otras no, y las dos cosas son normales.
Quizá te llegó en una tarjeta de pésame, o en un comentario debajo de una foto que subiste. Quizá te reconfortó, o quizá te chirrió y sentiste algo que no supiste nombrar, y después te sentiste culpable por sentirlo.
Aquí abajo tienes de dónde viene el texto, por qué consuela a unas personas y a otras no, y cómo recordar a tu mascota — te encaje la imagen o no.
¿Qué es el puente del arcoíris?
El puente del arcoíris es un texto que se comparte mucho desde los años ochenta y noventa. Imagina un prado justo antes del cielo donde esperan los animales que han muerto —sanos otra vez, jóvenes otra vez, corriendo— hasta que llega la persona que los quería, y entonces cruzan juntos.
No tiene versión oficial, ni autor reconocido, ni ninguna religión detrás. Es un consuelo popular: algo que la gente se ha ido pasando, en tarjetas, en foros y en salas de espera de clínicas veterinarias, porque decía justo lo que alguien necesitaba oír en un momento en que nada más lo hacía.
¿De dónde viene el poema del puente del arcoíris?
Nadie lo sabe con certeza. El texto circuló años de forma anónima, primero en fotocopias y después por correo electrónico, y a lo largo de las décadas se ha atribuido a varias personas distintas. Su origen se ha debatido mucho tiempo y nunca se ha resuelto del todo.
En cierto modo, eso es lo más honesto que tiene. Nunca vino de ninguna autoridad. Lo escribió alguien que estaba de duelo por un animal, y ha sobrevivido porque seguía siendo lo bastante verdadero para que la siguiente persona en duelo quisiera pasarlo.
¿Por qué el puente del arcoíris consuela a algunas personas?
Porque hace dos cosas a la vez que el duelo necesita mucho.
Primero, te devuelve otra imagen. Muchas veces la última imagen que tienes de tu animal es también la peor: viejo, enfermo, asustado, o todavía sobre la mesa del veterinario. El puente del arcoíris pone encima una imagen anterior: el cuerpo que funcionaba, la carrera por el campo, la versión que preferirías conservar.
Segundo, dice que la relación no ha terminado. No dice que ya se pasará, ni que siempre puedes tener otro, sino que el vínculo era lo bastante importante como para merecer continuar. Para un tipo de duelo que el entorno suele tratar como una exageración, ese reconocimiento puede importar más que la propia imagen.
¿Y si el puente del arcoíris no encaja con lo que tú crees?
Entonces no encaja, y tú no has hecho nada mal.
Mucha gente no cree en una vida después de esta, ni para sí misma ni para nadie. Otra mucha gente sí cree en ella, pero nunca se la ha imaginado con animales dentro. Y a otras personas, sencillamente, la imagen les parece demasiado dulce para algo que duele tanto: el prado y el sol pueden sonar como una forma amable de pedirte que dejes de llorar.
Si un bienintencionado «te está esperando en el puente del arcoíris» te dejó aún más solo, eso no es frialdad por tu parte. Casi siempre significa que la frase se saltó lo que de verdad estás viviendo: que ya no está, que la casa está demasiado silenciosa, y que ninguna imagen de un prado cambia lo que tus manos echan de menos.
Puedes quedarte con el consuelo sin quedarte con lo demás. También puedes dejar las dos cosas.
¿Qué puedes decir en vez de «el puente del arcoíris»?
Si eres tú quien intenta consolar a alguien y no sabes si la imagen va a funcionar, puedes simplemente no usarla. Lo que casi siempre funciona mejor es algo más pequeño y más concreto:
- Usa el nombre del animal. Dilo en voz alta. Quien está de duelo casi nunca oye ese nombre.
- Ofrece un recuerdo concreto del animal — algo que le viste hacer.
- Di lo sencillo: «Lo siento muchísimo. Era de la familia.»
- No digas nada sobre cuánto debería durar, y no cierres la conversación con una frase de consuelo.
Nada de esto exige creer nada sobre lo que viene después. Solo exige tratar la pérdida como real, y eso es justamente lo que más le cuesta al entorno.
¿Cómo recordar a tu mascota, creas lo que creas?
Creas lo que creas sobre el después, la parte a la que puedes agarrarte es lo que ya ocurrió — y esa parte es finita. La memoria pierde primero los detalles: el sonido exacto que hacía en la puerta, el rincón que siempre elegía, el peso concreto de su cuerpo contra el tuyo.
Por eso, lo más útil casi nunca es decidir qué creer, sino escribir lo que fue real, antes de que los detalles se difuminen. Lo que hacía cuando llegabas a casa. La rutina que todavía haces sin darte cuenta. Lo que te enseñó sobre el cariño.
Esa es la razón de ser de nuestro diario de duelo para tu mascota: ochenta preguntas suaves repartidas en nueve capítulos, con ediciones para perro, gato y caballo, sin un orden que seguir ni un calendario que cumplir.
No te pide que imagines ningún después en concreto. Solo te pide que recuerdes lo que fue real. Las dos formas de vivir el duelo tienen su sitio aquí.
La culpa después de la eutanasia y dónde pedir ayuda
Si tuviste que dormir a tu animal, el puente del arcoíris puede convivir de forma incómoda con una culpa que ningún prado consuela. Esa culpa merece más que un solo párrafo, y no se resuelve porque alguien te diga que hiciste lo correcto. Basta, por ahora, con saber que no eres la única persona que la siente.
El duelo por un animal puede ser tan profundo y tan duradero como el duelo por una persona, y aun así puede pasar que tu entorno no lo vea igual. Si se te hace más grande de lo que puedes sostener, un médico, un psicólogo o una línea de apoyo especializada en pérdida de mascotas es un lugar razonable al que acudir. Si en algún momento sientes que no estás a salvo, o que no quieres seguir aquí, por favor contacta con una línea de crisis — en España puedes llamar al 024, las 24 horas.
Preguntas frecuentes
¿Es el puente del arcoíris una creencia religiosa? No. No forma parte de la doctrina de ninguna fe. Es un consuelo popular que cada persona adopta, adapta o deja a un lado según lo que ya cree.
¿Existe un puente del arcoíris para las personas? No. El texto habla de animales que esperan a su persona, y no hay una versión oficial para personas fallecidas. Si has perdido a alguien y aun así la imagen te dice algo, perfecto; simplemente no forma parte del texto original.
¿Cuánto dura el duelo por una mascota? No hay un plazo. A unas personas la casa se les vuelve habitable en unos meses y a otras les lleva mucho más, y en ambos casos puede volver años después con un sonido o una cama vacía. El duelo por un animal no sigue ningún calendario.
¿Y si no creo en el puente del arcoíris? Es completamente normal y no significa que quisieras menos a tu mascota. Mucha gente no cree en una vida después de esta, o le parece que la imagen es demasiado dulce para lo mucho que duele la pérdida. Puedes quedarte con el consuelo sin quedarte con lo demás, y también puedes dejar las dos cosas. Lo que queda, de cualquier manera, es lo que fue real.
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