Si has llegado aquí desde la última página de tu diario: has hecho bien en mirar. Esta página no va a decirte cómo sentirte. Solo dice dónde hay alguien.
Si ahora mismo es urgente
Si estás pensando en hacerte daño, o sientes que no puedes sostener esto a solas en este momento, busca ayuda hoy. No hace falta que sea una crisis «suficientemente grave».
En findahelpline.com/es está, país por país, qué líneas de atención están abiertas, con los números y los horarios. Esa lista se mantiene al día: lo que encuentres allí vale en el momento en que lo necesitas.
Si hay peligro inmediato, llama sin esperar a los servicios de emergencia de tu país o acude al servicio de urgencias más cercano.
Si no es urgente, pero pesa
El duelo no es una enfermedad y no hace falta que llegue a un extremo para hablarlo con alguien. Tu médico de cabecera es un buen primer paso: puede orientarte y derivarte. También existen asociaciones de duelo, muchas gratuitas, y grupos de personas que han pasado por lo mismo. Escuchar a alguien que lo entiende alivia de una manera que un libro no puede.
Puede ayudarte buscar apoyo si llevas mucho tiempo sin poder dormir o comer, si no consigues volver a tu vida diaria, si evitas por completo todo lo que te recuerda a esa persona, o si el dolor no cambia de forma con el paso de los meses.
Sobre este diario
Still With Me acompaña; no sustituye a nadie. Escribir puede ordenar lo que sientes y darle un sitio, pero no es terapia y no pretende serlo. Si necesitas las dos cosas, puedes tener las dos cosas.
Pedir ayuda está bien. También ahora.